top of page

Me lo han contado tantas veces. 

Ojos grandes y brillantes de emoción. 
Corazón saltando de ansiedad al escuchar una nueva historia. 

Y parece que por  las noches vuelvo a ser la niñita que en su cama  escucha una y otra vez el mismo cuento con final feliz para quedarse dormida.  

Porque los hilos que unen mi corazón con mi cabeza parecen hacer corto circuito cada vez que les conviene. 

Porque no existe olvido pero si distorsión. 

Porque el recuerdo amargo duele menos si lo vemos como si estuviera en una  pantalla. 
Como si fuera la vida de un personaje de una película. 

Y vuelvo a cometer los mismos errores, 
Me visto con el mismo vestido blanco que se me manchó de rojo cuando era niña. 
Porque se los trucos para sacar las manchas… 
Para que parezca como nuevo …

Como nuevo . 
De nuevo. 

Y trato de poner mirada desafiante.
Levantó el mentón y miró con ojos entre abiertos. 
Que no se note mi fragilidad. 

“No me vengas con cuentos” 

Aguanto la respiración y espero que no descubras que no importa tu jugada…
Yo siempre juego igual.

 

 

“No me vengas con cuentos” 

oleo y acrilico sobre tela 100 x 100 cm

bottom of page